Nuestro Club

Desde el año 1997

Es un club deportivo de fútbol sala femenino fundado en el año 1997 en la localidad de Santa Comba por Severino Amarelle García.

Con la firme intención de apostar por un equipo formado íntegramente por chicas, creo el club  para competir en la liga local masculina de Santa Comba; donde tras una buena primera temporada, el presidente decidió dar continuidad al proyecto y apostó por introducir al club en competiciones íntegramente femeninas.

Tras unos primeros años por ligas comarcales, la entidad fue creciendo y empezando a crear equipos de base; a la par que el primer equipo crecía en la liga provincial femenina y conseguía el ascenso a la Liga Autonómica Gallega.

Durante estos años en la competición autonómica, el club todavía arraigado en la localidad xalleira iba formando una buena cantera y sacando jugadoras de enorme calidad, y clasificándose para varios campeonatos de España en categoría infantil femenina.

Mientras la base seguía creciendo, el primer equipo se mantenía en zonas nobles de la competición autonómica y luchando por meterse en competiciones de Copa, llegando a sumar un título de Copa Autonómica Femenina en su palmarés.

En la temporada 2005/2006, y ante la excepcionalidad de que un club histórico como el Sal Lence de La Coruña se extinguiese, al perder la categoría autonómica, y esto unido a que el Viaxes Amarelle fsf no disponía de una pista en condiciones para competir a un buen nivel en la localidad de Santa Comba; acabó sobrellevando una fusión del Viaxes Amarelle FSF sobre el Club Sal Lence de La Coruña FS.

Esta fusión, se produjo como la unión de un club que empezaba a crecer como era el Viaxes Amarelle FSF con la estela de un club histórico que se apagaba; pero tenía a sus espaldas una historia que no podía desaparecer, de títulos de liga en División de Honor y Copas de La Reina, todo ello en la década de los noventa y con Víctor Sieiro Asorey, capitaneando ese histórico club desde su fundación.

Con la fusión, el peso del renovado Viaxes Amarelle FSF seguía en marcha con la figura del presidente fundador del club, Severino Ramón Amarelle, a la cabeza del barco.

El club ya en la ciudad herculina, y con sede para entrenamientos y partidos en el Complejo Deportivo de San Diego; siguió creciendo en equipos de base, y empezando a ser un referente autonómico en formación de jóvenes promesas del fútbol de salón.

El club mantenía a su primer equipo en las zonas nobles de su competición autonómica y con el filial en liga provincial, se hacía con títulos de liga y copa provincial; hasta que en la temporada 2009-2010, la Real Federación Española de Fútbol propone la creación de una Segunda División Nacional de Fútbol Sala Femenino, donde el conjunto gallego es invitado por su meritoria posición en la competición la temporada anterior.

El Viaxes Amarelle FSF afrontaba un año de transición con cambio de plantilla en el primer equipo, y en una competición nueva de la que nada se conocía; pero en su afán por fomentar el fútbol sala femenino, apostó para competir, y tras un primer año complicado, consiguió la salvación y continuar en la competición nacional.

Tras esa primera temporada en la competición nacional del club herculino, donde un equipo muy joven conseguía abrirse paso y mantener la categoría en una competición difícil; el club supo rearmarse y bajo la dirección técnica de Manuel del Castillo, el primer equipo del club estaría a punto de colarse en el play-off de ascenso a la Primera División Nacional Femenina de Fútbol Sala en la temporada 2009-2010.

El quedarse tan cerca, fue la apuesta de futuro del club, que vio posible conseguir el ascenso de categoría a corto plazo; y ya en la tem­porada 2010-2011 y con Jorge Rodríguez en el banquillo, la escuadra naranja hacía una excelente campaña, pero se quedaba a las puertas de conseguir otra vez un puesto en el play-off de ascenso.

Pero en la entidad confiamos en los proyectos, y a pesar de no conseguir el objetivo; Jorge Rodríguez retomaría una segunda tempora­da en el banquillo herculino y con leves modificaciones en la plantilla; el club terminaba por conseguir su primer título de liga en la Segunda División Nacional Femenina de Fútbol Sala en la temporada 2011-2012, tras un emocionante partido con un Pabellón Municipal de Mesoiro lleno de gente (cerca de 400 personas) un martes por la noche, que certificaba una temporada para guardar en el recuerdo.

Este título de liga, daba la oportunidad de jugar un play-off de ascenso y jugarse una plaza en la élite del fútbol sala femenino; que la escuadra herculina terminaría por conseguir, y así emprender la andadura en la élite del fútbol sala femenino desde la temporada 2012-2013.

Tras este ascenso, empezaba una de las mejores etapas del con­junto herculino en la competición más alta a nivel nacional del fútbol sala femenino y lo hacía con José Carlos Martín “Chipi” como entrenador.

El conjunto herculino sufriría mucho en su primera temporada en la Primera División Nacional Femenina FS, al contar con una plantilla muy joven y con poca experiencia en la categoría; pero a la finalización de la temporada, el club conseguía mantener la categoría.

En la segunda temporada (2013-2014) en la Primera División Na­cional Femenina FS, el club se reforzaría con nuevas jugadoras y a pesar de ser un año difícil para el cuadro herculino, terminaría por salvar la categoría, con 4 puntos de ventaja sobre el descenso. Además en esta temporada el equipo herculino aportaría a alguna de sus jugadoras para la Selección Española de Fútbol Sala Femenino.

En la temporada 2014-2015, la entidad buscaba asentarse en la competición de Primera División Nacional Femenina FS y tras una ex­cepcional primera vuelta, donde parecía que el equipo dirigido por José Carlos Martín “Chipi” podría quedar en una zona tranquila de la tabla; la segunda vuelta de la competición se fue complicando a medida que avanzaban las jornadas, y terminó por consumar el descenso en la última jornada de la competición, quedándose a tan solo dos puntos de la salva­ción.

El descenso de categoría, fue un duro revés para el conjunto her­culino; que vió como perdía gran parte de la plantilla, pero donde el resto puede ver crisis, en el club se ven “oportunidades”. Es así como el pro­yecto cambia radicalmente para el primer equipo, apostando por jugado­ras jóvenes y una entrenadora nueva, Pili Costa, que tomaría las riendas de la primera plantilla de la entidad herculina.

La temporada 2015-2016 se planteaba como una temporada de transición para el conjunto herculino en su regreso a la segunda catego­ría del fútbol sala nacional femenino; pero un gran trabajo de jugadoras y cuerpo técnico hizo que el equipo terminase la competición regular en la tercera posición, a 1 punto de clasificarse para disputar el play-off de ascenso y a tan solo 5 puntos de conseguir el título de liga.

El proyecto del club era a medio plazo, y en la siguiente tempo­rada (2016-2017), el club dió continuidad a jugadoras y cuerpo técnico y pese a que estuvieron durante toda la temporada en la zona noble de la tabla, terminaron el año en la cuarta posición de la general.

La temporada 2017-2018 sería una temporada excelente, pero con mucha incertidumbre durante el tramo final de la competición. La es­cuadra herculina había hecho una temporada excelente y tenía unos núme­ros de lujo. Equipo menos goleado de todas las competiciones nacionales, terminaba la temporada regular en la tercera posición, pero empatado a puntos con el segundo clasificado, y a solo 5 puntos del campeón (el cual era un filial que no podía ascender).

Prácticamente sobre la bocina, la RFEF decidía que el equipo herculino entraba en el play-off de ascenso por su ratio de puntos/parti­dos disputados como mejor segundos clasificado. En este play-off, las her­culinas no partían como favoritas y tras empatar sin goles en casa; el equipo dirigido por Pili Costa acudía a Almagro (Ciudad Real) para jugar contra un equipo que había llenado el pabellón con cerca de 1.000 perso­nas.

Las altas temperaturas y la presión de una cancha llena a re­bosar, no intimidó a la escuadra herculina; que a pesar de empezar por detrás en el marcador, acabó imponiéndose por un marcador de 1-4; y que devolvía a las gallegas a la élite del fútbol sala femenino.

El ascenso de categoría terminó por ser un regalo inesperado y que dio la continuidad al grupo de jugadoras que habían hecho lo más difícil.

La temporada 2018/2019 era la del regreso, por sorpresa, a la Primera División Nacional Femenina de Fútbol Sala; y donde la directiva herculina quiso dar continuidad a sus heroínas. A última hora, el club se encontraba con la baja de la entrenadora, que quería empezar un proyecto diferente; y esto llevó a buscar una alternativa para el banquillo. Tarea complicada, pero que finalmente fue un acierto para el crecimiento del club, con la elección de Jorge González Basanta.

Esta vuelta se presumía complicada y tras un inicio donde se veía a un equipo con personalidad, pero falto de gol acumuló nueve jornadas consecutivas en el inicio de liga sin conseguir puntuar, ni anotar ningún tanto.

A pesar de la clasificación en liga, el equipo naranja se clasificaba por primera vez para la fase final de la Copa Galicia Femenina de Fútbol Sala, que disputarían como organizadores en el Palacio de los Deportes de Riazor.

Muchos otros ya daban al equipo por descendido; pero las jugado­ras reaccionaron e hicieron una gran segunda vuelta, llegando a las últi­mas jornadas en puestos de salvación, pero los duelos directos por la salvación, no acabaron del lado gallego, y consumaron el descenso de categoría, con una sensación agridulce.

Con esa sensación agridulce, el club tenía que afrontar la tempo­rada 2019-2020 y con el compromiso de continuidad del técnico, Jorge González Basanta, y de la mayor parte de la plantilla, pese a tener ofertas interesantes de equipos de Primera División Nacional Femenina FS.

En una temporada marcada por el parón en el mes de marzo, por la pandemia mundial del COVID-19; el equipo ocupaba el liderato con 6 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado y sin conocer la derrota. El parón provocó la disputa de un play-off exprés, donde tras 5 meses sin competir, las herculinas se imponían por 3-1 al Valdetires Ferrol y certi­ficaba su regreso a la Primera División Nacional Femenina FS.

A pesar de ser un club modesto, el Viaxes Amarelle FSF, al igual que venía haciendo el Sal Lence FS, nunca quisieron dejar de lado a las más jóvenes; dado que ello fue el motivo por el que se iniciaron ambos clubes, más allá de los éxitos conseguidos por el primer equipo del club.

Hablar de deporte y de femenino, hoy día está en proceso de nor­malización; pero en los inicios de nuestra actividad, eso no era así, las dificultades siempre han sido un escollo en el camino; pero el entusiasmo y las ganas de las jóvenes promesas por querer jugar a lo que más quieren hizo que el club siempre estuviese volcado en ellas; sabiendo además que muchas de ellas tendrían la oportunidad de competir en el primer equipo del club.

Una de las apuestas más serias del club, en la fase de formación de las jugadoras; es que estas cuenten con entrenadores, o más bien formadores, que conocen el deporte y que tienen una trayectoria formativa importante. Nunca sirvió cualquiera para formar a las más jóvenes, sino que dentro de las posibilidades de la entidad, siempre se buscó gente con capacidades que ayudase a estas niñas a seguir creciendo en un de­porte que aman y amamos.

Fruto de ese esfuerzo, el conjunto herculino cuenta actualmente con una parte importante de las jugadoras que forman parte del primer equipo se han formado desde bien pequeñas en nuestra cantera; ade­más de contar con alguna que otra jugadora formada en nuestras catego­rías inferiores, que han alcanzado a competir con la Selección Española Absoluta de Fútbol Sala Femenino, de tener con nosotros a una joven promesa que ha competido en unos JJOO de la Juventud en el año 2018 con la selección sub-18, y actualmente con otra jugadora que con apenas 14 años ya ha sido llamada a una convocatoria con la Selección Españo­la Sub-17.

Más que los títulos de equipos en categorías inferiores, que los hay; lo que nos gusta destacar es la proyección de esas jugadoras.

PALMARÉS: 

  • 2 Campeonatos Liga Segunda División Nacional Femenina FS (Temporada 2011/2012 y Temporada 2019/2020)
  • 3 ascensos a Primera División Nacional Femenina FS (Temporada 2011/2012, Temporada 2017/2018 y Temporada 2019/2020)
  • Campeón Copa Diputación de A Coruña 2015
  • Campeón Copa Diputación de A Coruña 2016
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